España ya hereda más fincas rústicas de las que compra. En 2025 se registraron 179.404 transmisiones de fincas rústicas por herencia frente a 167.453 compraventas, casi 12.000 operaciones de diferencia, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos en un análisis del Servicio de Estudios de Cocampo. Y la tendencia no es un dato aislado de un año: solo en junio de 2026 se contabilizaron 15.873 transmisiones por herencia frente a 14.613 compraventas, confirmando que el patrón se mantiene.

Una década de herencias al alza

El crecimiento de las transmisiones hereditarias no es reciente, sino una tendencia sostenida durante toda la década: en 2014 se registraron 145.552 herencias de fincas rústicas, una cifra que ha subido hasta las 179.404 de 2025. Es un indicador indirecto pero elocuente del envejecimiento del sector: cuantos más titulares agrarios llegan a edades avanzadas, más tierra cambia de manos por fallecimiento en lugar de por una compraventa entre profesionales activos.

El propio informe de Cocampo, no obstante, pide prudencia con la lectura de estos datos: las estadísticas contabilizan transmisiones de fincas, no hectáreas, por lo que no permiten afirmar que en España se esté heredando una mayor superficie de tierra que la que se compra. Lo que sí evidencian con claridad es que el número de cambios de titularidad por herencia ya supera al de las operaciones comerciales.

Dato clave. Más del 40% de los titulares de explotaciones agrarias en España supera ya los 65 años, mientras que solo el 9% tiene menos de 41. Es el desequilibrio demográfico que explica, año a año, el aumento de las transmisiones por herencia.

Menos explotaciones, pero cada vez más grandes

El envejecimiento no solo se nota en cómo cambia de manos la tierra, también en la estructura del sector. Entre 2020 y 2023, el número de explotaciones agrícolas comparables cayó un 12,4%, de 895.055 a 784.141, mientras que la superficie agrícola utilizada apenas se redujo un 1,6%. El resultado es que la superficie media por explotación aumentó un 13,2%, pasando de 26,92 a 30,46 hectáreas.

Es la otra cara del relevo generacional: cuando una explotación necesita más superficie para ser viable económicamente, pero la propiedad de la tierra tiende a fragmentarse generación tras generación —una finca heredada puede dividirse entre varios herederos, generar copropiedades y terminar en manos de personas que no viven ni trabajan la tierra—, el ajuste real del campo pasa por la desaparición de explotaciones pequeñas más que por su relevo.

Las estadísticas no permiten afirmar que en España se esté heredando una mayor superficie de tierra que la que se compra, solo que el número de transmisiones por herencia ya supera al de las compraventas. Servicio de Estudios de Cocampo

Tierra Joven, ocho meses después, sigue "en creación"

En enero de 2026, el presidente Pedro Sánchez anunció la plataforma Tierra Joven para facilitar a jóvenes, mujeres y nuevos profesionales el acceso a la actividad agraria, con un banco de fincas rústicas del Estado como una de sus piezas centrales. Sánchez aseguró entonces que el despliegue sería "inmediato" y que la plataforma estaría operativa "durante los primeros meses de 2026" mediante un real decreto. En una respuesta parlamentaria fechada el 29 de mayo de 2026, el Gobierno reconoció que el Ministerio de Agricultura seguía "culminando los trabajos técnicos y de diagnosis interna" necesarios para ponerla en marcha.

El propio banco de fincas estatales que sustentaría la plataforma tampoco ofrece un panorama alentador: el análisis de Cocampo sobre las 17.000 fincas de Patrimonio del Estado revela que el 76,4% de esos inmuebles mide menos de una hectárea, y que solo 176 superan las 10 hectáreas. Puedes consultar el desglose completo, con la concentración por provincias, en nuestro análisis sobre las 17.000 fincas de Tierra Joven.

Por qué esta tendencia importa para el relevo generacional

El dato de fondo es sencillo: cada año que Tierra Joven tarda en activarse, el campo español sigue envejeciendo y la tierra sigue cambiando de manos por la vía menos ordenada —la herencia fragmentada— en lugar de por la vía que permitiría planificar de verdad el relevo: la compraventa o el arrendamiento a nuevos titulares con un proyecto agrario viable. Mientras la plataforma estatal siga "en creación", serán las estadísticas del INE, año tras año, las que sigan contando esta historia.